EL ESTILO MARXISTA
Extracto del libro: Comprendiendo la Ideología de Género
El uso inteligente del rencor es el que luego aprovecharía un hombre sumamente brillante, erudito que escribe su principal obra en Inglaterra. Este hombre se llamó Carlos Marx.
Marx observa el fenómeno que está sucediendo a su alrededor, llamado hoy en día Revolución Industrial. Observa las dimensiones de injusticia y de opresión de una clase social muy clara, muy nítida que es el proletariado. Comienza a hacer estudios profundos sobre cómo se está usando al proletariado.
En su obra principal, El Capital, básicamente lo que muestra es cómo el obrero entrega su trabajo y recibe supervivencia. Pero del trabajo del proletario se beneficia el dueño de los medios de producción y el que es dueño de los medios de producción en cada ciclo de su trabajo. Trabajo en el que el obrero solo logra supervivencia el dueño logra más riqueza, más capital para tener más medios de producción.
Este análisis es crítico, acertado en mucho sentido. Pero Marx no es un teórico, busca pasar de la teoría a la acción. Entonces su descripción de la realidad económica y social tiene un propósito: hacer con la clase del proletariado, lo mismo que la revolución francesa hizo con ese estado o clase social que se llamaba el pueblo. Así nace un estilo de hacer las cosas, el estilo marxista.
Un estilo que se vuelve operativo, eficaz, gracias al genio de su amigo y apóstol Federico Engels. El manifiesto comunista es una obra mucho más práctica que el Capital.
El libro El Capital está compuesto por 3 tomos muy grueso, el cual muy pocas personas han leído y estudiado los 3 tomos de este libro. Pero se pudiera resumir en la idea de que “la posesión de los medios de producción garantiza que se perpetúen en la riqueza siempre los mismos”. El Manifiesto Comunista en cambio ya tiene la mano de Engels y se convierte en una herramienta de cambio, se trata de un material que tendrá un impacto y producirá un cambio en la sociedad.
Este cambio en la sociedad tiene dimensiones mundiales. Realmente para Marx no se trata de mejorar las condiciones de los proletarios en Londres o Inglaterra, ni aún en Alemania; se trata de cambiar el mundo. Se trata de reemplazar el modo de distribución del poder en el mundo, de eso se trata. Y por esto es la fundación de la llamada Internacional Socialista. Este movimiento buscó un estilo eficaz para conseguir una transformación social. De modo que esa sociedad lánguida, tradicionalista, estática, que se repite en ciclos perfectamente predecible, quedaría reemplazada a través de un materialismo dialéctico como lo llama Marx.