Llevando el mensaje de salvación, a través de la alegría.
TARDES FELICES, Ministerio Cristiano Gloria y Maravillas
Tardes Felices es un espacio realizado con amor, esfuerzo y dedicación para los niños y adolescentes de comunidades humildes, de nuestra provincia Santo Domingo.
EQUIPO DE VOLUNTARIOS, TARDES FELICES, Ministerio Cristiano Gloria y Maravillas
Realizamos actividades evangelísticas diseñadas para alcanzar a los más jóvenes, con un programa divertido, dinámico y atractivo, en donde además de predicar el mensaje del evangelio llevamos alegría, disfrute y regalos materiales.
Nuestro objetivo es acercar el mensaje de salvación a la comunidad infantil y juvenil, de sectores populares de nuestro país, mediante el estandarte del amor a Dios, amor por lo perdidos y amor por la juventud. Deseamos impactar a cientos de jóvenes con el mensaje de salvación. Llevando alimento espiritual y material para la bendición de sus vidas.
Si deseas contribuir a la formación de niños y familias, bajo el consejo Bíblico, puedes realizar tus aportes y donaciones a través de nuestra cuenta en Paypal: Ministerio Gloria y Maravillas.
Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo, y si por los ríos, no te cubrirán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama te abrasará. Isaías 43:2
Si hay una promesa que logre impactar los corazones con más fuerza y poder es esta, que acabamos de leer en Isaías 43:2.
La vida cristiana no está exenta de pruebas, pero sí está asegurada por la fidelidad de un Dios que nunca abandona a los suyos. El Señor camina junto a sus hijos, los libra del mal y los sostiene en medio de la adversidad. Aférrate hoy a esa Palabra de Verdad: no tienes un Dios lejano, ausente o indiferente, sino un Padre amoroso que se compadece de tu dolor, muestra piedad y va en tu rescate.
El salmista lo declaró con firmeza: Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo. (Salmo 23:4). La presencia de Dios en nuestra vida no significa ausencia de dificultades, pero sí garantiza victoria en medio de ellas. Con toda seguridad atravesarás inundaciones emocionales, ríos violentos de angustia y llamas ardientes de pruebas espirituales; e incluso, si Cristo aún no ha regresado, caminarás por el valle de la muerte. Sin embargo, en cada estación de la vida, la mano del Señor será tu sostén.
Ser hijos amados de Dios no nos vuelve inmunes al dolor, ni nos esconde del radar del enemigo. Por el contrario, nos convierte en blancos visibles de sus ataques. Pero aquí está la diferencia: mientras el mundo se derrumba en la desesperanza, los hijos de Dios permanecen firmes en la esperanza eterna, confiados en el poder del Altísimo.Nuestro corazón está seguro porque el Rey de los Ejércitos ha prometido caminar a nuestro lado, pelear por nosotros y llevarnos a puerto seguro (Éxodo 14:14).
No camines con miedo, camina con fe. No te detengas ante el fuego de la prueba, sigue adelante porque Cristo es tu escudo. Recuerda que Aquel que abrió el Mar Rojo, que apagó el fuego en el horno de Nabucodonosor y que dio vida a los huesos secos en el valle de Ezequiel, es el mismo que hoy se levanta para defenderte. Como dijo Jesús: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).
Dios es tu refugio, tu fortaleza y tu esperanza segura.No estás solo. Camina con la certeza de que Su presencia es tu mayor garantía de protección.El Señor de los Ejércitos va contigo, pelea tus batallas y asegura tu victoria.
Dios no te dejará en soledad.Por: Flérida Mauricio de Jiménez
Sea el carácter de ustedes sin avaricia, contentos con lo que tienen, porque Él mismo ha dicho: Nunca te dejaré ni te desampararé. Hebreos 13:5
Vivimos en una generación que, a pesar de sus avances y comodidades, se siente cada vez más sola. Casas más grandes, autos más modernos, lujos y comodidades nunca antes vistos… y, sin embargo, corazones más vacíos y aislados. La soledad se ha convertido en la gran epidemia de nuestros tiempos. En la búsqueda desesperada por encajar en una sociedad que impone estándares cada vez más altos, muchos se han enredado en afanes, deudas, apariencias y conflictos que endurecen el corazón. Irónicamente, en el intento de huir de la soledad, terminamos más solos que nunca.
La Palabra de Dios nos advierte sobre este peligro. El Señor conoce el vacío que produce un alma cargada de avaricia y ambición, y por eso nos regala un antídoto poderoso: el contentamiento. Ser contentos significa vivir agradecidos por lo que tenemos hoy, con lo que somos y con lo que Dios ya ha puesto en nuestras manos. Como enseña el apóstol Pablo: He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Filipenses 4:11. Un corazón agradecido difícilmente estará ansioso o esclavizado por deudas innecesarias, pues reconoce que todo lo que tiene es suficiente bajo la provisión del Señor.
La verdadera riqueza no está en acumular, sino en confiar en la promesa divina: Nunca te dejaré ni te desampararé. Hebreos 13:5. Quien cree esta palabra no necesita doblarse ante la presión social ni correr tras ganancias desmedidas. Su seguridad está en la presencia de Dios, que nunca abandona y siempre provee. Por eso oramos como el salmista: “Inclina mi corazón hacia tus estatutos y no hacia las ganancias desmedidas. Salmo 119:36
El contentamiento es la vacuna contra la soledad y la ansiedad.
La gratitud abre la puerta a la paz, y la avaricia abre la puerta a la esclavitud.
La verdadera plenitud no está en lo que tienes, sino en Aquel que prometió nunca dejarte.
Dios te llama hoy a descansar en Su fidelidad. Vive libre del afán, del consumismo y de la ambición. Aprende a agradecer lo que ya tienes y confía en que tu Padre celestial suplirá todo lo que te falte conforme a Sus riquezas en gloria. Filipenses 4:19.Esa es la verdadera libertad, la que solo se encuentra en Cristo Jesús.
Los 5 Sentidos del Adoradores tratado en forma innovadora porque parte del diseño de Dios al momento de crearnos y dotarnos de sentidos. Romper con la rutina de la vida y hacer de nuestros días plenos y llenos de satisfacción en Dios independientemente de la circunstancia, es un reto que encuentra respuesta a lo largo de cada uno de sus capítulos. No solo encontraremos inspiración para los creyentes sino para aquellos no creyentes a quienes desafía para que se vuelvan a su Creador.
La grandeza de esta obra literaria, más que en las habilidades de la escritora, se encuentra en el uso correcto que hace de la Palabra de Dios, la cual es rica y nos brinda recursos extraordinarios a través del uso de los 5 sentidos para llevarnos a la correcta adoración a Dios.
En todo tiempo y lugar siempre estamos haciendo uso de los sentidos, con la diferencia de que no siempre el uso que le damos es el adecuado. En este libro, usted encontrará suficiente motivación para hacer de la rutina del día a día, un espacio para vivir agradecidos sirviendo y adorando a Dios.
Nos insta a desarrollar hábitos saludables y crear un estado de conciencia que nos va a permitir glorificar a Dios independientemente de las circunstancias.
Esta obra puede ser utilizada en varias formas:
–De manera particular, donde el lector puede ir leyendo y meditando a manera de devocional. –En pequeños grupos en el que pueden analizar porciones de cada capítulo y donde los participantes puedan hablar de sus experiencias espirituales con la lectura de los pasajes Bíblicos utilizados, más la sugerencia de la escritora. –Maestros-predicadores-teólogos podrían utilizar notas para enriquecer enseñanzas con el tema de La Adoración como estilo de vida.
Te invito a que aproveches la oportunidad de leer esta obra para tu enriquecimiento espiritual.
FIRME EN TU PROPÓSITO. Por: Flérida Mauricio de Jiménez
Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en Ti confía” (Isaías 26:3).
¿Sabes lo que significa tener un firme propósito? Es caminar contra la corriente, sostenerse cuando otros se rinden y perseverar aunque parezca que todo está en contra. Es levantarse cuando muchos permanecen caídos, confiar cuando otros temen, permanecer fiel en medio de la traición y amar en un mundo dominado por el odio. El de firme propósito vive no por las circunstancias, sino por la certeza de que Dios lo ha llamado y sostiene.
El que tiene firme propósito no se distrae mirando a los lados, su mirada está fija en lo alto, en el Autor y Consumador de la fe (Hebreos 12:2). Sabe que fue creado con un plan eterno, que su vida tiene sentido, y que nada de lo que hace en el Señor es en vano (1 Corintios 15:58). Por eso no se detiene ante las burlas, críticas o ataques; está demasiado ocupado obedeciendo el llamado que Dios le entregó. Su confianza descansa en la justicia divina: “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras” (Mateo 16:27).
El de firme propósito no corre tras la avaricia, el egoísmo ni la ambición, porque sabe que esas son cadenas que aprisionan el alma. Su corazón está anclado en la visión que viene de Dios, y por eso no se aferra a lo superficial ni a lo vano. Vive con paz interior porque entiende que lo eterno tiene más valor que lo pasajero. Como declaró el apóstol Pablo: “Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14).
Un corazón con propósito sabe que cada día es un regalo de gracia y que cada obra de fe cuenta delante de los ojos del Señor. Por eso, aun en medio de pruebas, se mantiene confiado: El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano. (Salmo 92:12).
Mensaje directo a tu vida hoy:
El de firme propósito no vive de emociones, vive de convicciones.
El de firme propósito no se aferra a lo pasajero, se abraza de lo eterno.
El de firme propósito no teme a la tormenta, porque confía en el Dios de la paz.
Pidamos al Padre las fuerzas, el ánimo y el valor necesarios para mantenernos firmes en el propósito que Él nos ha asignado. Que cada paso nuestro refleje Su gloria, y que nuestra vida sea testimonio vivo de Su fidelidad.
Yo fui joven, y ya soy viejo, y no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia mendigando pan. Salmo 37:25.
¿Y tú? ¿Has visto alguna vez a un hijo de Dios olvidado por su Padre celestial? Yo no, nunca lo he visto. Y tengo la plena seguridad de que nunca lo veré. El Señor es fiel. Es cierto que el hijo de Dios puede atravesar tiempos de prueba, de escasez o de aflicción, pero esas temporadas no son señales de abandono, sino procesos para fortalecer la fe. El socorro de Dios siempre llega a tiempo; Su mano poderosa nunca dejará caer a quienes confían en Él.
El mundo está lleno de pestes, hambrunas y desesperanza. Las noticias lo confirman cada día: crisis económicas, guerras, enfermedades y corazones vacíos. Pero el pueblo de Dios tiene una diferencia eterna: aunque las tormentas golpeen, no nos hunden; aunque las pruebas lleguen, no nos destruyen. Jesús lo aseguró: En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Juan 16:33. Esa es nuestra garantía de victoria.
Los problemas pueden rozar nuestras vidas, pero no arrebatarán nuestra paz. Las pruebas pueden tocar nuestra puerta, pero no apagarán nuestro gozo. Las tormentas pueden rugir, pero no derrotarán a los hijos del Altísimo. Porque donde hay un corazón confiado en Cristo, hay una esperanza firme, inquebrantable. Como declara la Escritura: El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Salmo 91:1.
Y si alguna duda quiere inquietarte, recuerda esta promesa inquebrantable: Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Filipenses 4:19. El mismo Dios que sostuvo a Elías en el desierto, que alimentó a Israel en el desierto con maná y codornices, es el mismo que hoy promete suplir cada necesidad de tu vida.
FORTALECE TU FE HOY:
El justo nunca será olvidado, porque Dios nunca abandona a Sus hijos.
Las tormentas no destruyen al que confía en Cristo, solo lo hacen más fuerte.
La provisión divina es más segura que cualquier economía terrenal.
Confía, descansa y camina con esperanza. Tu Padre celestial es fiel, y Su fidelidad nunca falla.
Porque somos hechura Suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas. Efesios 2:10.
Esta es una de las citas bíblicas más poderosas y enfocadoras que existen. Es el recordatorio perfecto para esos días en los que sentimos que hemos perdido el rumbo, cuando las dudas nublan nuestra mente y nos preguntamos: ¿para qué sirvo? ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuál es mi propósito de vida?La respuesta de Dios es clara y transformadora: eres Su creación, Su obra maestra; Él mismo te formó con un propósito eterno.
Dios no te creó por accidente, ni estás en esta tierra sin razón. Fuiste diseñado a Su imagen y semejanza (Génesis 1:27), con la misión de reflejar Su carácter y caminar en buenas obras. Cada día de tu vida fue planeado por el Señor (Salmo 139:16). Cuando entiendes esta verdad, descubres que tu vida tiene dirección, propósito y valor eterno.
La razón de ser de cada creyente no es acumular riquezas ni buscar gloria pasajera, sino vivir en amor y hacer el bien. La Biblia lo confirma: No os canséis, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Gálatas 6:9. La mejor cura contra la depresión no está en lo material, sino en servir a otros con bondad. El remedio más efectivo contra la ansiedad no está en huir, sino en amar activamente, en entregarse por los demás como Cristo se entregó por nosotros (Juan 13:34).
Fuimos creados para ser luz en medio de las tinieblas, instrumentos de esperanza y canales de bendición. Cada vez que ayudas, consuelas, perdonas o compartes, estás cumpliendo el propósito para el cual fuiste formado. Y nada llena más el corazón que caminar en la voluntad de Dios.
Mensajes de impactopara tu vida:
Tu propósito no se mide por lo que logras, sino por cuánto reflejas a Cristo.
Hacer el bien no es una opción, es tu llamado eterno.
La mejor terapia para el alma es servir con amor.
Que esta verdad te acompañe cada día: eres hechura de Dios, obra de Sus manos, diseñado para vivir con identidad en Cristo y caminar en las buenas obras que Él preparó desde antes de la creación del mundo. Esa es tu razón de ser, y en ella encontrarás plenitud, gozo y dirección.
De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre. Juan 14:12
CONTINUANDO SUS OBRAS, por: Flérida Mauricio de Jiménez
Durante tres intensos años, el Señor Jesús desarrolló Su ministerio con un propósito claro y definido: anunciar las buenas nuevas del Reino y reconciliar al mundo con el Padre celestial. Esa fue Su misión, y nada —ni tentación, ni oposición, ni ataques del enemigo— pudo desenfocarlo.
Antes de entregar Su vida en la cruz, Jesús dio a Sus discípulos una comisión extraordinaria: continuar la obra de la predicación del evangelio. Aunque ya no estaría físicamente con ellos, les aseguró que recibirían un poder sobrenatural: el Espíritu Santo, el Consolador prometido. Con Su ayuda, podrían dar seguimiento al ministerio de Cristo y llegar aún más lejos de lo que Él, en Su ministerio terrenal, alcanzó en tres años (Hechos 1:8).
Jesús vino a la tierra con una misión, y antes de marcharse nos dejó un legado: llevar las buenas nuevas hasta lo último de la tierra. Ese llamado no fue solo para los apóstoles, sino para todo creyente. Tú y yo hemos sido comisionados a continuar Sus obras, a vivir vidas que reflejen a Cristo y a extender Su Reino en cada lugar donde estemos.
El Señor promete respaldar con Su poder todo proyecto, plan u objetivo que busque glorificar Su nombre. Cuando tu vocación, tu trabajo, tus talentos o tus sueños son puestos al servicio del Reino, Dios los transforma en instrumentos de impacto eterno. Como está escrito: Sea que comáis o bebáis, o hagáis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. 1 Corintios 10:31.
Mensaje de impacto para tu vida hoy:
Continuar las obras de Cristo es el mayor privilegio y el más alto llamado.
Todo lo que entregas en las manos de Dios se convierte en semilla de vida eterna.
El Espíritu Santo te capacita para hacer obras mayores en el nombre de Jesús.
Pon a los pies de Cristo tus proyectos y entrégalos al servicio del Padre. Cuando dependes del Espíritu Santo, tu vida se convierte en un canal de milagros, esperanza y transformación. Jesús lo prometió, y Sus promesas son fieles: “aún mayores harás”.
COMPRENDIENDO LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO. Por: Flérida Mauricio de JiménezLa Ideología de Género, es un tema que ha logrado atraer la atención de todo el mundo en el menor espacio de tiempo. Más que el calentamiento global, más que las crisis económicas y políticas de actualidad. Pero, ¿Qué es realmente la ideología de género (en lo adelante IG) y qué lo hace un tema tan polémico y controversial?
Prepárese a adentrarse a una perspectiva diferente de un tema que muchos creen conocer, pero del que pocos comprenden su trasfondo histórico, social, político y económico.
Luego de leer este libro usted será capaz de construir una idea acabada, realista y objetiva de un tema que no es pasajero ni reciente, sino que ha venido hilándose desde siglos atrás y que ha encontrado en nuestra sociedad contemporánea el perfecto caldo de cultivo para desarrollarse e incrustarse, desde los niveles más poderosos e influyentes.
Esta obra es un compendio de investigaciones de los más expertos en la materia, quienes han recorrido países capacitando y enseñando sobre el tema de la IG. Personalidades como el destacado Fray Nelson, de Colombia. Emmanuel Danann, de Argentina, y otros expertos.
¿Qué es la IDEOLOGÍA DE GÉNERO? ¿Cómo inició? ¿Quién la comenzó? ¿Cómo llegó hasta nosotros? ¿Cuáles son sus consecuencias? ¿Debo preocuparme? ¿Qué puedo hacer?
Esta y muchas otras preguntas encontrarán respuestas a través de las interesantes páginas de este libro.
Mis ovejas oyen Mi voz; Yo las conozco y Me siguen. Yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de Mi mano. Mi Padre que Me las dio es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano del Padre. Juan 10:27-29.
Si alguna vez has estado en un centro infantil, rodeado de niños pequeños, habrás notado algo sorprendente. Puede haber risas, llantos y muchas voces a la vez, pero basta con que un bebé escuche la voz de su madre o de alguien de su círculo íntimo para que se detenga, levante la cabeza, sus ojos brillen y sus pupilas se dilaten. Entre tantas voces, esa voz es única, familiar, inconfundible.
Así también funciona nuestro espíritu. Dios nos ha dado la capacidad de reconocer Su voz en medio del ruido del mundo, de tantas voces que nos llaman, pero que no nos pertenecen. El Espíritu Santo actúa como ese conector divino entre nuestra mente, nuestro corazón y el cielo mismo. Él nos recuerda que no estamos solos, que no andamos perdidos, que pertenecemos al círculo íntimo del Padre. El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Romanos 8:16.
Cuando aprendemos a escuchar y obedecer la voz de nuestro Buen Pastor, encontramos dirección, protección y propósito. Esa voz nos guía por el camino de la santidad, nos llama a dejar el pecado y nos conduce a las sendas de justicia (Salmo 23:3). Nos asegura que pertenecemos a Cristo, que estamos en Él y que Él está en nosotros. Esa comunión íntima es la garantía de nuestra salvación y de la vida eterna.
La capacidad de distinguir la voz de Dios entre tantas voces engañosas es una de las evidencias más gloriosas de que somos Sus ovejas. Es la confirmación de que ya hemos sido sellados con el Espíritu Santo de la promesa (Efesios 1:13), y de que nadie podrá arrebatarnos jamás de Sus manos.
Mensaje de impacto para tu vida hoy:
Escuchar la voz de Dios es más que un privilegio, es la señal de que perteneces a Cristo.
El mundo grita, pero el Espíritu susurra con ternura a tu corazón.
La verdadera seguridad está en las manos del Buen Pastor, de donde nadie puede apartarte.
Hoy el Señor te recuerda: eres parte de Su rebaño, Su oveja amada, conocida y guardada. Su voz te guía, Su Espíritu te confirma, y Su amor eterno te asegura vida abundante y eterna en Cristo Jesús.
AMOR ETERNO DE DIOS. Por: Flérida Mauricio de Jiménez
Jehová me dijo, hace mucho tiempo: Con amor eterno te he amado, por eso te he sacado con misericordia. Jeremías 31:3.
Jeremías fue uno de los profetas más renombrados de Israel. A través de él, Dios anunció un fuerte juicio contra Su pueblo, debido a su desobediencia y desvío espiritual. Israel había caído en idolatría, injusticia y pecado. Sin embargo, en medio del dolor y la disciplina, el pueblo clamó a Dios por misericordia. Y la respuesta divina fue contundente y conmovedora: Con amor eterno te he amado, por eso te he mostrado mi misericordia.
Este mensaje revela una verdad gloriosa acerca del carácter de Dios:Él es fiel. Su amor por Sus hijos no cambia ni depende de nuestras acciones. Nuestros errores, caídas o desobediencia no alteran la esencia del amor de Dios, que es eterno, inmutable y perfecto. Como declara la Escritura: Aunque los montes se aparten y los collados sean removidos, no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dice Jehová que tiene misericordia de ti. Isaías 54:10.
Sin embargo, este amor eterno no significa que podamos vivir en pecado sin consecuencias. Israel, el pueblo amado de Dios, fue duramente castigado: invadido, llevado al exilio y humillado a causa de su rebeldía. Un Padre amoroso no libra a sus hijos de las consecuencias de sus actos; por el contrario, los disciplina para corregirlos y restaurarlos. Porque el Señor al que ama disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Hebreos 12:6.
La esperanza para Israel —y también para nosotros hoy— es que la disciplina nunca anula el amor del Padre. Dios castiga por un momento, pero Su amor y misericordia son para siempre. El apóstol Pablo lo confirma: Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo. Efesios 2:4-5.
Mensaje de impacto para tu vida hoy:
El amor de Dios es eterno: no empieza contigo ni termina en tus errores.
La corrección de Dios no es abandono, es prueba de que eres Su hijo amado.
La misericordia del Padre es más fuerte que tu pecado, y Su amor más grande que tus caídas.
Aunque atravieses momentos de disciplina o prueba, nunca estás fuera del alcance del amor eterno de Dios. Él te corrige para restaurarte, y te ama con un amor que jamás se extingue.
¿Estás soltero y con planes de casarte? ¿Sueñas con formar un hogar cristiano sólido, donde reine la paz, el amor y la presencia de Dios? La Palabra nos recuerda que el matrimonio no es un simple acuerdo humano, sino unpacto santo establecido por el Señor:
“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (Génesis 2:24).
Antes de dar ese gran paso, Dios quiere prepararte para asumir con responsabilidad tu papel como líder espiritual del hogar. La Biblia enseña que el hombre es cabeza de la familia, llamado a guiar con amor, sabiduría y fe (Efesios 5:23-25). Pero, qué ocurre cuando un hombre ignora este llamado y conduce a su familia lejos del propósito divino?
En el libro de Números, capítulo 16, encontramos la historia de Coré, un líder que, por rebelarse contra la voluntad de Dios, arrastró a su familia a la ruina. Su ejemplo nos deja una advertencia poderosa: la obediencia o la desobediencia de un hombre puede marcar para siempre el destino espiritual de su hogar.
Querido soltero, hoy Dios te invita a reflexionar:
¿Estás preparándote para ser un esposo que edifique sobre la roca que es Cristo (Mateo 7:24-25)?
¿Serás un sacerdote en tu casa, guiando a tu esposa e hijos en la fe?
¿Estás dispuesto a luchar espiritualmente para proteger a tu familia del pecado y del enemigo?
Recibe como un regalo especial, este material descargable, con consejos bíblicos, enseñanzas prácticas y reflexiones espirituales que te inspirarán a asumir tu rol con carácter y amor. No se trata solo de casarte, sino de construir un matrimonio bendecido, un hogar en victoria y una familia que glorifique a Dios.
Porque un verdadero hombre de Dios no solo busca formar un hogar, sino formar un altar donde Cristo sea el centro.
7 CONSEJOS BÍBLICOS PARA CONSTRUIR UN HOGAR QUE HONRE A DIOS.
ANDANDO EN EL AMOR DE DIOS. Por: Flérida Mauricio de Jiménez
Y andad en amor, así como también Cristo os amó y se dio a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma. Efesios 5:2
Dios nos llama a andar en amor. La palabra andar en este contexto bíblico se refiere a vivir, a tener un estilo vida y conducta que refleje amor. Esto ya cambia las cosas, no se trata de que vaya caminando por una ruta y tenga un gesto esporádico de amor hacia alguna persona y listo, realmente se trata de que mi vida completa sea un constante amar y mostrar amor.
Y no, no he usado un pleonasmo al hablar de amar y mostrar amor. Aunque no debería ser así, en nuestro mundo estas son dos acciones completamente diferentes. ¿Cuántas personas aman realmente a sus cónyuges sin nunca demostrarlo? ¿Cuántos matrimonios han fracasado por la incapacidad de mostrar el amor que sienten?
Dado que el concepto de amor que tenemos los seres humanos no es el mismo concepto de Dios, el versículo bíblico continúa indicándonos el cómo debemos amar bajo los principios divinos: así como también Cristo os amó y se dio a sí mismo por nosotros.
Al menos en mi definición de amor no entraba la parte del entregarme a mí misma. ¿Te das cuenta? En un mundo reinado por el egoísmo, la ambición, la individualidad, el hedonismo, Dios nos enseña la manera correcta de amar. ENTREGÁNDONOS NOSOTROS MISMOS. Amigo, si aún no llegas al punto de entregarte a ti mismo debo decirte que ante los ojos y el concepto de Dios tu amor es flaco, está incompleto, realmente no es amor.
Sabiendo Dios lo difícil que sería para nosotros el amar y mostrar ese amor, envió a Cristo. Cristo nos mostró con acciones lo que realmente es amar. Y no solo nos enseñó a amar a nuestra familia, cónyuge, amigos. Cristo fue más allá, nos enseñó a amar (entregarnos) aún a nuestros enemigos.
Ahora podemos entender mejor la siguiente parte del versículo: ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma.
Dios mira el acto de amar como un sacrificio, como una ofrenda que a su vez Él recibe con aroma fragante. Amar nunca será fácil, ni cómodo. Amar implica sacrificio. Y Dios no se refiere a un sacrificio de cosas materiales, no. Es el sacrificio a uno mismo, a nuestras comodidades, placeres, bienestar. A cambio de la comodidad, placer y bienestar del prójimo, incluyendo a nuestros enemigos.
¿Qué te parece dar un paso a la vez? Si al igual que yo has comprendido que tu amor no ha obedecido las expectativas de Dios y que es mucho más difícil de lo que pensaste, incluso puedes no sentirte aún preparado para comenzar a amar de forma real. Te invito a dar un paso a la vez, Dios nos ayudará. Él nos sostendrá en este camino de obediencia a Su palabra.
Un paso a la vez puede ser igual a un día a la vez, día a día, caer y levantarse, fallar y lograrlo, y otra vez volver a intentarlo. Pero también puede ser una persona a la vez, puedes iniciar con tu cónyuge, si lo tienes. O quizás con tus padres, hermanos. Verás que llegarás a un nivel de madurez tal que amar a tus enemigos te será menos indecible.
Dios comprende que, para unos seres humanos caídos, el amar es un gran sacrificio. No estamos acostumbrados a entregar y mucho menos cuando la entrega somos nosotros mismos.
Cada padre y madre está llamado por Dios a guiar a sus pequeños hacia Él. Nuestros niños serán impactados con las diferentes lecciones Bíblicas que les ayudarán en su proceso de acercamiento al Padre del cielo y a Su Palabra.