EL AMOR DE VERDAD, se trata de acciones que lo demuestren.
Nadie tiene mayor amor que este: que uno ponga su vida por sus amigos. Juan 15:13

Cuando la Biblia nos llama a andar en amor, no se refiere a un simple acto ocasional de bondad ni a un gesto esporádico hacia alguien que nos cae bien. Andar en amor significa vivir, tener un estilo de vida y una conducta constante que refleje el amor de Dios. Es mucho más que sentir: es decidir, es actuar, es entregarse.
Hoy en día, muchos dicen amar, pero no lo demuestran. ¿Cuántos matrimonios se han roto porque uno de los cónyuges nunca supo mostrar el amor que sentía? ¿Cuántos padres aman a sus hijos, pero jamás expresan ese amor en palabras o acciones? La Biblia nos muestra que amar y demostrar amor son inseparables. El verdadero amor no se queda en intención, se materializa en sacrificio.
Dado que nuestro concepto humano de amor está distorsionado por el egoísmo, la ambición y la individualidad, Dios nos muestra el modelo perfecto: “Así como también Cristo os amó y se entregó a sí mismo por nosotros”. El amor según Dios implica entrega. No es solo dar cosas, es darnos a nosotros mismos. Jesús lo dejó claro: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13).
Cristo nos enseñó con hechos lo que significa amar: se entregó por su familia espiritual, por sus amigos, y aún por Sus enemigos (Romanos 5:8). Amar como Cristo es difícil porque implica renuncia, sacrificio, cruz. Pero Dios ve ese amor sacrificial como una ofrenda santa, como un perfume que sube al cielo y le agrada profundamente.
Frases de impacto para tu vida:
-
Amar nunca será fácil ni cómodo, pero siempre será el camino más parecido a Cristo.
-
El amor verdadero no se mide por lo que dices, sino por lo que entregas.
-
Cada acto de amor sacrificial es un aroma fragante delante de Dios.
Quizás sientas que tu amor está lejos del estándar divino. No te desanimes. El Señor no espera perfección inmediata, sino disposición y obediencia. Da un paso a la vez: un día a la vez, una persona a la vez. Comienza con tu cónyuge, tus padres, tus hijos, tus hermanos. Permite que Dios madure tu corazón hasta que incluso amar a tus enemigos sea posible por la obra de Su Espíritu en ti. Mateo 5:44.
El Padre entiende que para nosotros, seres humanos caídos, amar es un gran sacrificio. No estamos acostumbrados a entregar y menos cuando lo que debemos entregar somos nosotros mismos. Pero Su gracia es suficiente, 2 Corintios 12:9. Si caminas en obediencia a Su Palabra, el Espíritu Santo te sostendrá y te capacitará para amar con el mismo amor que Cristo mostró en la cruz.
Síguenos en las redes sociales como: @ministeriogloriaymaravillas.


